Planificador de presupuesto gratuito en línea (regla 50/30/20)
Anota tus gastos del mes y comprueba cómo encajan en un reparto 50/30/20 y cuánto te queda para ahorrar.
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Qué muestra el planificador de presupuesto
Este planificador de presupuesto muestra adónde van tus ingresos cada mes y cuánto te queda para ahorrar. Introduces tus ingresos netos y una lista de tus gastos mensuales, y marcas cada partida como necesidad, deseo o ahorro. El planificador suma los tres grupos, los compara con un reparto objetivo como la conocida regla 50/30/20 y te da al instante una cifra principal: cuánto puedes apartar cada mes o, si los gastos superan los ingresos, el tamaño del déficit mensual.
Un presupuesto doméstico rara vez se rompe por un único gasto grande, sino por decenas de gastos pequeños: la comida a domicilio, las suscripciones, el café para llevar. En cuanto lo anotas todo en tres grupos, ves si la vivienda se lleva de verdad la mitad de tus ingresos y si queda algo para el fondo de emergencia y para invertir.
El planificador no se conecta a tu banco: tú escribes los importes, y quien escribe la lista a mano piensa en cada partida. Todo funciona en tu navegador y nada de lo que introduces se envía.
En esta guía:
- cómo rellenar el planificador y leer los resultados
- de dónde viene la regla 50/30/20 y qué va en cada grupo
- cómo elegir un reparto si el alquiler es alto, los ingresos son irregulares o cobras pagas extra
- dónde van las cuotas de los préstamos y qué hacer si gastas más de lo que ingresas
- tres ejemplos resueltos en euros, una tabla de objetivos y los errores más frecuentes
Un presupuesto es el primer paso hacia cualquier objetivo financiero. Si todavía no tienes un colchón para imprevistos, lee primero el artículo Fondo de emergencia: qué es y cómo crearlo: ahí debería ir tu primer excedente.
Cómo usar el planificador de presupuesto
El planificador arranca con un ejemplo que puedes convertir en tu propio presupuesto: unos ingresos de 3000 €, el reparto 50/30/20 y seis partidas. La divisa inicial es el euro, y los ejemplos de esta guía se quedan en EUR. El selector UAH / USD / EUR está en la cabecera del bloque Tus cifras y, en móviles y tabletas, dentro de Más opciones. Solo cambian el símbolo y el formato: no se convierte nada.
Ingresos y reparto objetivo
El primer campo se llama Ingresos netos al mes: lo que de verdad llega a tu cuenta cada mes. El control deslizante llega hasta 10.000 en euros o dólares y hasta 200.000 en grivnas; las cantidades mayores puedes escribirlas en el campo. En el móvil, los botones − y + sustituyen al deslizador.
Debajo está el Reparto objetivo, con cuatro botones: 50/30/20, 60/20/20, 70/20/10 y Personalizado. Las cifras son las partes de los ingresos para necesidades, deseos y ahorro. Personalizado abre dos campos, Necesidades, % de los ingresos y Deseos, % de los ingresos. La parte del ahorro es lo que falta hasta el 100 %, y la nota bajo el segundo campo la muestra, por ejemplo «Ahorro: 20% de los ingresos». Los deseos no pueden superar lo que dejan las necesidades: si las necesidades están en el 70 %, el campo de deseos llega como mucho al 30 %. Tus porcentajes propios se conservan si cambias a un reparto predefinido y vuelves.
Partidas de gasto
El bloque Gastos mensuales es una lista de partidas. Cada una tiene tres campos: Concepto (un nombre como «alquiler»), Importe al mes y Categoría, es decir, Necesidades, Deseos o Ahorro. Las partidas iniciales son:
| Partida | Importe al mes | Categoría |
|---|---|---|
| Alquiler y suministros | 900 | Necesidades |
| Supermercado | 450 | Necesidades |
| Transporte | 150 | Necesidades |
| Ocio y restaurantes | 300 | Deseos |
| Compras | 200 | Deseos |
| Inversión | 450 | Ahorro |
Añadir partida crea una partida vacía en Necesidades; la cruz de la derecha la elimina. Puedes tener entre 1 y 30 partidas. Una partida sin nombre aparece en la tabla y en el PDF como «Partida 3», y así sucesivamente. Introdúcelo todo como importe mensual: divide entre 12 los pagos anuales, como el seguro del coche o el IBI.
Cómo leer los resultados
La cifra principal se llama Disponible para ahorrar cada mes: los ingresos menos las necesidades y los deseos. Si necesidades y deseos juntos superan los ingresos, se convierte en Déficit mensual y un aviso indica la cantidad que falta.
Bajo la cifra principal, una barra de tres colores divide los ingresos en necesidades, deseos y ahorro. Después vienen las métricas:
- Tasa de ahorro, lo disponible para ahorrar como parte de los ingresos, con una nota como «objetivo 20%»;
- Necesidades, parte de los ingresos y Deseos, parte de los ingresos, cada una junto a su objetivo;
- Sin asignar, los ingresos que quedan después de todas las partidas, incluidas las de ahorro; esta métrica solo aparece cuando no es cero.
La pestaña Gráfico dibuja tres barras horizontales: tu presupuesto en el color de cada grupo y el objetivo como un contorno punteado. La pestaña Gastos mensuales es una tabla de todas las partidas con su parte de los ingresos y los totales de cada grupo.
Fijar para comparar guarda el presupuesto actual. Si después cambias importes, la cifra principal muestra la diferencia, por ejemplo «+100 € frente al fijado», el gráfico añade un contorno discontinuo para el presupuesto fijado y una línea lo resume: «Escenario fijado: 2000 €: 50/30/20 → 340 €». Cambiar de reparto mantiene el escenario fijado; cambiar de divisa, restablecer o recargar la página lo borra. PDF guarda los ingresos, el reparto, el resumen, cada grupo frente a su objetivo, la tabla de partidas y las notas. En móviles y tabletas los resultados están en una barra en la parte inferior de la pantalla; Detalles abre el resto.
La regla 50/30/20, explicada
La regla 50/30/20 se debe a Elizabeth Warren y a su hija Amelia Warren Tyagi. La describieron en All Your Worth: The Ultimate Lifetime Money Plan, publicado en 2005 por Free Press en Nueva York. El libro la llama Balanced Money Formula: un 50 % para Must-Haves, lo imprescindible, un 30 % para Wants, los deseos, y un 20 % para Savings, el ahorro. Cada parte se mide sobre los ingresos después de impuestos: la primera hoja de trabajo del libro calcula los ingresos netos y cada indicador se divide entre esa cifra.
La idea es sencilla: en lugar de seguir cada euro en veinte categorías, vigilas tres.
Objetivo de necesidades = Ingresos × Parte de necesidades ÷ 100
Objetivo de deseos = Ingresos × Parte de deseos ÷ 100
Objetivo de ahorro = Ingresos × Parte de ahorro ÷ 100
Disponible para ahorrar = Ingresos − Necesidades − Deseos
Tasa de ahorro = Disponible para ahorrar ÷ Ingresos × 100
Sin asignar = Ingresos − Necesidades − Deseos − Partidas de ahorro- Ingresos son tus ingresos netos mensuales;
- Necesidades y Deseos son la suma de las partidas de cada categoría;
- las partes son los porcentajes del reparto elegido, que suman 100.
Un detalle importante: lo disponible para ahorrar no es la suma de tus partidas de ahorro, sino lo que dejan las necesidades y los deseos. Las partidas de ahorro solo muestran cómo piensas usar ese dinero, por ejemplo cuánto va al fondo de emergencia y cuánto a una aportación periódica. Si suman más de lo que queda, un aviso te dice que tus partidas superan tus ingresos. Si suman menos, la diferencia aparece como Sin asignar: dinero sin destino, que suele diluirse en compras pequeñas.
Un presupuesto no prohíbe gastar. Decide de antemano qué gastos importan, para que el resto pueda hacerse sin remordimientos.
Neto, no bruto
La regla trabaja con el dinero del que de verdad dispones, y para un asalariado eso es bastante menos que el salario bruto del contrato. Quien paga rentas del trabajo está obligado a practicar la retención a cuenta del IRPF del perceptor (artículo 99.2 de la Ley 35/2006 del IRPF). La empresa también descuenta a cada trabajador, al pagarle, la aportación que le corresponde a la Seguridad Social (artículo 142.2 de la Ley General de la Seguridad Social), y el Estatuto de los Trabajadores deja claro que esas cargas a cargo del trabajador las paga él mismo (artículo 26.4). Todo ello aparece en la nómina, el recibo individual del salario que debe recoger con claridad las percepciones y las deducciones (artículo 29.1 del Estatuto).
Para el planificador cuenta, por tanto, el líquido a percibir de la nómina, no el bruto. Quien planifica con el bruto reparte dinero que nunca llega a la cuenta. Y quien trabaja por cuenta propia debe restar primero de lo que cobra los impuestos y las cuotas que pagará él mismo, y planificar solo con el resto.
Por qué estas proporciones
Dedicar la mitad de los ingresos a necesidades deja un margen de seguridad: si los ingresos bajan un tercio durante un tiempo, los gastos inevitables siguen cabiendo, aunque deseos y ahorro se pongan en pausa. Cuando las necesidades se comen el 80 o el 90 % de los ingresos, cualquier factura imprevista lleva directamente a la deuda.
El 30 % para deseos es un permiso consciente para vivir hoy. Un presupuesto sin espacio para restaurantes, escapadas o regalos rara vez dura más de unos meses.
Un 20 % para ahorrar basta para reunir un colchón, librarse de las deudas y empezar a invertir sin una vida de renuncias: cada año apartas casi dos meses y medio de ingresos.
Necesidades, deseos y ahorro: qué va en cada grupo
La parte más difícil de cualquier presupuesto es clasificar con honestidad. Una prueba útil: ¿lo seguirías pagando si tus ingresos se redujeran a la mitad de repente? Si la respuesta es sí, es una necesidad. Si sería lo primero que quitarías, es un deseo.
Necesidades son la vivienda (alquiler o hipoteca), la comunidad, la luz, el agua y el gas, la compra básica, el transporte al trabajo, el móvil e internet, las medicinas, los seguros obligatorios, la guardería y los gastos escolares, la cuota pactada de cada préstamo y las pensiones de alimentos. Son los gastos que siguen ahí aunque recortes todo lo demás.
Deseos son los restaurantes y la comida a domicilio, el ocio, las vacaciones, la ropa más allá de lo necesario, la tecnología, las suscripciones, el gimnasio, los regalos y las aficiones. No son gastos «malos»: el presupuesto solo muestra lo que cuestan.
Ahorro son las aportaciones al fondo de emergencia o a una cuenta remunerada, a un fondo indexado o a un plan para la jubilación, las amortizaciones anticipadas de un préstamo y lo que apartas para una compra grande planificada.
Algunos gastos van a medias entre dos grupos. La compra básica es necesidad; los dulces y los platos preparados son deseo. Un coche que necesitas para ir a trabajar es necesidad; uno más caro de lo que exige el trayecto es en parte deseo. Puedes dividir el gasto en dos partidas: «Supermercado, básico» en Necesidades y «Supermercado, caprichos» en Deseos.
¿No sabes exactamente cuánto gastas? Toma los extractos de la cuenta y de la tarjeta de dos o tres meses normales y calcula la media de cada partida. La memoria casi siempre subestima los gastos pequeños, como la comida a domicilio, los cafés y las suscripciones.
Cómo elegir tu reparto
El 50/30/20 es una referencia, no una ley. Funciona bien cuando la vivienda no supera más o menos un tercio de los ingresos. Quien vive de alquiler en una ciudad cara o paga una hipoteca grande llega fácilmente al 60 o al 70 % en necesidades. Un objetivo del 50 % solo desanima entonces, y es mejor empezar con un reparto más realista.
| Reparto | Necesidades | Deseos | Ahorro | Cuándo encaja |
|---|---|---|---|---|
| 50/30/20 | 50 % | 30 % | 20 % | vivienda moderada, ingresos estables |
| 60/20/20 | 60 % | 20 % | 20 % | alquiler o hipoteca alta, pero con el 20 % de ahorro completo |
| 70/20/10 | 70 % | 20 % | 10 % | necesidades altas, empezar con un ahorro pequeño |
| Personalizado, p. ej. 60/10/30 | 60 % | 10 % | 30 % | ahorro intenso para la entrada de un piso, el colchón o una independencia financiera temprana |
60/20/20 y 70/20/10 son botones del planificador; cualquier otro reparto se elige con Personalizado. Si tus necesidades están siempre alrededor del 55 % y puedes vivir con un 25 % para deseos, escribe 55 en Necesidades, % de los ingresos y 25 en Deseos, % de los ingresos. La nota mostrará un ahorro del 20 %, y con 3800 € netos los objetivos serán 2090 €, 950 € y 760 €. Así el objetivo refleja tu vida y no una plantilla ajena, y las desviaciones significan algo de verdad.
Un buen método: elige un reparto cercano a tu situación actual y desplázalo uno o dos puntos hacia el ahorro cada trimestre, o lleva al ahorro al menos la mitad de cada subida de sueldo.
Cuanto mayor es la tasa de ahorro, antes empieza tu dinero a trabajar para ti. Cómo la diferencia entre un 10 y un 20 % se convierte en años gracias al interés compuesto lo explica el artículo El interés compuesto y el valor temporal del dinero.
Presupuesto con ingresos irregulares
La regla 50/30/20 está pensada para un sueldo fijo. Los autónomos y quienes cobran comisiones lo tienen más difícil: un mes entran 2800 € y al siguiente 1400 €, y las necesidades no esperan a un buen mes.
Un método sencillo:
- Anota tus ingresos de los últimos doce meses y busca el mes normal más flojo; deja fuera los casos excepcionales.
- Construye el presupuesto en el planificador sobre esa cantidad: las necesidades tienen que caber con holgura.
- En los meses buenos, todo lo que supere esa base va a una reserva que compensa los meses flojos.
- Cuando la reserva cubra dos o tres meses flojos, reparte el excedente entre deseos y objetivos.
Un ejemplo: un diseñador autónomo tuvo el último año ingresos mensuales de entre 1400 € y 2800 €, 25.000 € en total, una media de 2083,33 €. Un presupuesto basado en esa media deja en el mes más flojo un agujero de más de 680 €. Un presupuesto basado en 1400 € cuadra todos los meses, y lo que entra por encima llena la reserva y los objetivos.
Con ingresos irregulares, el fondo de emergencia también debería ser mayor que el de un asalariado, porque una mala racha puede durar más. Cuánto mayor lo calcula la calculadora de fondo de emergencia.
Las pagas extra
Incluso con nómina fija, los ingresos varían. El Estatuto de los Trabajadores reconoce dos gratificaciones extraordinarias al año, una por Navidad y otra en el mes que fije el convenio, y permite que el convenio las prorratee en las doce mensualidades (artículo 31). Si las cobras prorrateadas, tu nómina mensual ya las incluye. Si cobras catorce pagas, puedes introducir la media mensual (catorce pagas netas de 1800 € suman 25.200 € al año, es decir, 2100 € al mes) y apartar cada mes la parte de la extra hasta que llegue. Más prudente es presupuestar con los 1800 € de una paga normal y destinar las extras a los gastos anuales o al ahorro.
Dónde van las cuotas de los préstamos
Los préstamos son lo que más a menudo descuadra un presupuesto. La regla es sencilla: la cuota pactada es una necesidad. No puedes saltártela sin arriesgarte a intereses de demora, comisiones y un peor historial ante futuros prestamistas, así que es tan inevitable como el alquiler.
Todo lo que pagas por encima del plan para acabar antes con la deuda es ahorro. Una amortización anticipada reduce tu deuda igual que un depósito aumenta tu patrimonio: tu patrimonio neto sube en la misma cantidad. El propio All Your Worth cuenta los pagos extra de deudas como ahorro.
Ojo con las tarjetas con pago aplazado, los créditos rápidos y las compras a plazos con comisiones. Si una deuda cuesta un 15 % anual o más, pocas inversiones rinden eso de forma fiable, así que suele compensar liquidarla primero. El coste anual real de un préstamo con todas sus comisiones lo calcula la calculadora de TAE.
Cuanto mayor es la parte de los ingresos que se va en cuotas obligatorias, más frágil es el presupuesto: cualquier bajada de ingresos pone en riesgo un pago. No pidas préstamos nuevos hasta que esa parte haya bajado.
Qué hacer con lo que sobra
Cuando la cifra principal es positiva, el planificador muestra el bloque Pon a trabajar lo que te sobra, con dos enlaces que llevan tu cantidad: «Crear un fondo de emergencia con … al mes» y «Planificar un objetivo de inversión con … al mes». Es un orden sensato:
- Fondo de emergencia. Un colchón de tres a seis meses de gastos necesarios, en una cuenta de la que puedas sacarlo enseguida. La garantía de depósitos cubre hasta 100.000 euros (artículo 10.1 del Real Decreto-ley 16/2011).
- Deudas caras. Las tarjetas y los préstamos con intereses altos conviene liquidarlos antes de invertir.
- Objetivos a largo plazo. La jubilación, los estudios de los hijos, la entrada de una vivienda. Aquí el dinero tiene que trabajar: Qué es invertir explica los primeros pasos, y la calculadora de objetivo de inversión muestra cuánto tienes que apartar cada mes para llegar a una cifra concreta.
Un excedente sin destino suele acabar gastado. Conviértelo en partidas de ahorro, para que Sin asignar baje hacia cero, y programa una transferencia automática para el día después de cobrar: así ahorras primero y no solo lo que queda a final de mes.
Cuánto tarda el fondo de emergencia
En el primer ejemplo resuelto, más abajo, las necesidades suman 1170 € al mes, así que un colchón de tres meses son 3510 €. Si todo el excedente de 440 € va allí, se reúne en unos ocho meses; con solo los 150 € de la partida Fondo de emergencia, en más de 23 meses. Por eso el colchón se mide con los gastos necesarios y no con todos los ingresos: en un mes malo, los deseos pueden esperar.
Cuando gastas más de lo que ingresas
Si necesidades y deseos juntos superan tus ingresos, el planificador muestra un Déficit mensual y un aviso con la cantidad que falta, y la tasa de ahorro se vuelve negativa. No es un juicio: es la cantidad exacta que tienes que encontrar.
Lo que puedes hacer:
- Empieza por los deseos. Son lo más fácil de recortar y el efecto es inmediato. Fija el presupuesto actual y baja las partidas de deseos: la diferencia junto a la cifra principal muestra cuánto has encontrado.
- Revisa las necesidades que se pueden cambiar. La tarifa del móvil y de internet, los seguros, la compañía de la luz y el gas, el transporte al trabajo.
- Busca más ingresos. A veces un presupuesto no cuadra solo recortando, sobre todo cuando los precios suben más deprisa que el sueldo. Por qué pasa lo explica el artículo La inflación y por qué el dinero pierde valor.
- No tapes el hueco con deuda. Quien cubre la diferencia cada mes con la tarjeta sube las necesidades del mes siguiente en el importe de los intereses.
Hay un segundo tipo de problema: necesidades y deseos caben en los ingresos, pero las partidas de ahorro suman más que lo que queda. Entonces un aviso indica que tus partidas superan tus ingresos y Sin asignar se vuelve negativo. Ese plan no se puede cumplir: ajusta las partidas de ahorro a lo que de verdad queda o recorta los gastos.
El presupuesto de un vistazo
La tabla muestra los objetivos de la regla 50/30/20 para varios ingresos netos. No es una recomendación de cuánto gastar, solo una referencia con la que comparar tus cifras.
| Ingresos netos | Necesidades, 50 % | Deseos, 30 % | Ahorro, 20 % |
|---|---|---|---|
| 1200 € | 600 € | 360 € | 240 € |
| 1500 € | 750 € | 450 € | 300 € |
| 2000 € | 1000 € | 600 € | 400 € |
| 2500 € | 1250 € | 750 € | 500 € |
| 3000 € | 1500 € | 900 € | 600 € |
| 4000 € | 2000 € | 1200 € | 800 € |
Con ingresos más bajos, el 50 % para necesidades es lo más difícil de cumplir, porque el alquiler y la comida no encogen con el sueldo. Con 1500 €, el 60/20/20 da objetivos de 900 €, 300 € y 300 €, y el 70/20/10 da 1050 € para necesidades y 150 € para ahorro. Lo importante es que el ahorro no se quede en cero.
Ejemplos resueltos
Ejemplo 1: una persona sola recorta en deseos
Datos: divisa EUR, ingresos netos 2000 €, reparto 50/30/20. Necesidades: alquiler 700 €, suministros e internet 120 €, supermercado 300 €, abono de transporte 50 €. Deseos: ocio y restaurantes 300 €, compras 150 €, suscripciones 40 €. Ahorro: fondo de emergencia 150 €, inversión 100 €.
Pasos:
- Deja la divisa en EUR, escribe 2000 como ingresos y adapta las partidas iniciales; añade las que faltan con Añadir partida y elige su categoría.
- Pulsa Fijar para comparar.
- Baja ocio y restaurantes a 220 y suscripciones a 20.
Resultado: al principio, Disponible para ahorrar cada mes muestra 340 €. La tasa de ahorro es del 17 % frente a un objetivo del 20 %, Necesidades, parte de los ingresos del 58,5 % frente al 50 %, Deseos, parte de los ingresos del 24,5 % frente al 30 %, y Sin asignar muestra 90 €. Los objetivos en euros son 1000 €, 600 € y 400 €: las necesidades están 170 € por encima, los deseos 110 € por debajo y el ahorro 60 € por debajo.
Tras el recorte, la cifra principal muestra 440 € con «+100 € frente al fijado», la tasa de ahorro sube al 22 %, los deseos bajan al 19,5 % y Sin asignar crece hasta 190 €. Esos 190 € merecen enseguida una partida de ahorro propia, o se esfumarán. Las necesidades siguen por encima del objetivo, sobre todo por el alquiler, que se lleva el 35 % de los ingresos.
Ejemplo 2: alquiler alto y un déficit mensual
Datos: divisa EUR, ingresos netos 1600 €, reparto 70/20/10. Necesidades: alquiler 650 €, suministros 110 €, supermercado 330 €, préstamo del coche 190 €, transporte 60 €, móvil 25 €. Deseos: salidas 180 €, ropa 100 €.
Pasos:
- Deja EUR, escribe 1600 como ingresos y pulsa 70/20/10.
- Adapta las partidas, añade el préstamo del coche como necesidad y elimina la partida Inversión.
- Fija el resultado y después baja supermercado a 300, salidas a 90 y ropa a 50.
Resultado: al principio la cifra principal es Déficit mensual 45 €, con el aviso «Tus necesidades y deseos superan tus ingresos en 45 € cada mes». La tasa de ahorro es del −2,81 %, las necesidades el 85,31 % de los ingresos frente a un objetivo del 70 % (1365 € frente a 1120 €) y los deseos el 17,5 %.
Tras los recortes, la cifra principal muestra Disponible para ahorrar cada mes 125 €, «+170 € frente al fijado», con una tasa de ahorro del 7,81 %, necesidades del 83,44 % y deseos del 8,75 %. El presupuesto ya cuadra, pero las necesidades siguen muy por encima del objetivo: el alquiler y los suministros solos se llevan casi la mitad de los ingresos. Hasta que cambie eso, esos 125 € deberían ir al fondo de emergencia.
Ejemplo 3: una pareja con más ahorro planeado del que hay
Datos: divisa EUR, ingresos netos conjuntos 3800 € (2100 € y 1700 €), reparto 60/20/20. Necesidades: hipoteca 850 €, suministros 180 €, supermercado 600 €, guardería 250 €, transporte 150 €. Deseos: ocio y viajes 400 €, ropa 150 €, dinero personal de los dos 200 €. Ahorro: fondo de emergencia 400 €, inversión 450 €, amortización anticipada 300 €.
Pasos:
- Deja EUR, escribe 3800 y pulsa 60/20/20.
- Introduce las partidas y pulsa Fijar para comparar.
- Baja la amortización anticipada a 170.
Resultado: al principio, Disponible para ahorrar cada mes muestra 1020 €, con una tasa de ahorro del 26,84 % frente a un objetivo del 20 %, necesidades del 53,42 % y deseos del 19,74 %. Sin asignar muestra −130 €, con el aviso «Tus partidas suman 130 € más que tus ingresos»: el plan de ahorro pide 1150 €, pero solo quedan 1020 €.
Tras el cambio, la cifra principal sigue en 1020 € con «±0 € frente al fijado», porque los gastos no han cambiado, pero el aviso y la métrica Sin asignar desaparecen: cada euro tiene ya una tarea. Los objetivos con 60/20/20 son 2280 €, 760 € y 760 €; las necesidades quedan 250 € por debajo y el ahorro 260 € por encima. Con el reparto personalizado 55/25 de la sección anterior, los objetivos serían 2090 €, 950 € y 760 €. Qué reparto encaja es una decisión de la pareja, no una cuestión de cálculo.
Errores frecuentes
- Calcular con el salario bruto. La regla parte de los ingresos netos. Un presupuesto basado en el bruto reparte dinero que nunca llega a la cuenta.
- Olvidar los gastos irregulares. Seguros, IBI, revisiones del coche, regalos, la vuelta al cole. Divide el importe anual entre 12 y añádelo como partida.
- Meter toda la compra o todo el coche en necesidades. Así los deseos parecen modestos y las necesidades, inalcanzables. Separa lo básico de los extras.
- Confundir las partidas de ahorro con el excedente. Lo disponible para ahorrar es lo que dejan las necesidades y los deseos. Las partidas de ahorro son el plan para ese dinero, y el plan no puede ser mayor que el excedente.
- Dejar dinero sin asignar. El dinero sin tarea se gasta sin que te des cuenta. Da a cada euro un destino.
- Hacer el presupuesto una sola vez. Revísalo al menos una vez por trimestre y después de cada cambio grande: una mudanza, un trabajo nuevo, un hijo.
- Pasar por alto los gastos pequeños y frecuentes. Un café de 1,50 € cada día laborable son unos 30 € al mes. Qué podría dar ese hábito si lo invirtieras lo muestra el reto café vs. inversión.
Límites y próximos pasos
El planificador es una herramienta mensual sencilla y deja fuera muchas cosas a propósito:
- Un solo mes. Los gastos de temporada, las pagas extra y los ingresos variables tienes que convertirlos tú en una cantidad mensual.
- Sin impuestos. Los ingresos entran netos; el planificador no descuenta nada ni conoce ninguna norma fiscal.
- Sin inflación ni intereses. Lo ahorrado no crece con el tiempo; cómo crecen las aportaciones periódicas lo muestra la calculadora de interés compuesto.
- Una sola divisa. No se convierte nada; si parte de tus ingresos llega en otra divisa, conviértela tú.
- Los repartos son orientativos. El 50/30/20 y los demás repartos son reglas prácticas, no asesoramiento financiero personal.
Nada de lo que introduces se guarda ni se envía. Si quieres volver a tu presupuesto más adelante, guarda el PDF: incluye el reparto, cada grupo frente a su objetivo, todas las partidas y las notas.
Los próximos pasos: ajusta el presupuesto hasta que la cifra principal sea positiva; reúne tu colchón con la calculadora de fondo de emergencia; liquida las deudas caras; y convierte el excedente mensual en un plan de inversión con la calculadora de objetivo de inversión. Qué parte de tus ingresos supone un gasto concreto te lo dice la calculadora de porcentajes. Y revisa el presupuesto cada trimestre.
Preguntas frecuentes
Respuestas breves sobre lo que muestra este planificador de presupuesto, cómo funciona la regla 50/30/20, qué va en necesidades, deseos y ahorro y cómo organizar el presupuesto en pareja.