Interés compuesto
Interés calculado tanto sobre el capital inicial como sobre los intereses acumulados de periodos anteriores, lo que hace que el patrimonio crezca a un ritmo acelerado con el tiempo.
El interés compuesto significa que obtiene intereses no solo sobre su inversión original, sino también sobre todos los intereses que ya ha ganado. Con el tiempo, esto crea un efecto acumulativo por el que el dinero crece cada vez más rápido, un proceso que suele denominarse capitalización.
Las variables clave que determinan la potencia de la capitalización son el tipo de interés, la frecuencia con que se capitaliza —diaria, mensual o anualmente— y, sobre todo, el tiempo. Empezar a invertir pronto, incluso con cantidades modestas, puede producir resultados mucho mayores que invertir más dinero en una etapa posterior.
A Albert Einstein se le atribuye con frecuencia, aunque de forma apócrifa, haber llamado al interés compuesto la "octava maravilla del mundo". Lo dijera o no, las matemáticas son reales: una única inversión mantenida durante décadas puede multiplicar varias veces su valor original sin que usted añada ni un céntimo más.
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Este artículo es solo para fines educativos y no constituye asesoramiento financiero.